Eymi Castro, experta en inmigración de Immigrant Invest, ha analizado los matices de la actual revisión de la ley de ciudadanía portuguesa, desde la propuesta original del Gobierno a través de las votaciones parlamentarias, la revisión constitucional y el veto del Presidente.
El impulso parlamentario para endurecer los requisitos de ciudadanía es real y numéricamente sólido. En octubre de 2025, la Asamblea aprobó un texto sustitutivo con una contundente mayoría de 157 votos a favor.
Sin embargo, las salvaguardas constitucionales están moldeando activamente la reforma. El Tribunal Constitucional anuló varias normas por vaguedad, efectos penales automáticos y retroactividad, lo que derivó en un veto presidencial obligatorio.
A fecha de marzo de 2026, la norma actual de naturalización de 5 años sigue en vigor, por lo que es fundamental que los solicitantes que tengan su documentación lista agilicen la presentación antes de la reevaluación parlamentaria programada para el 1 de abril de 2026.

Giro político inicial: 23 de junio de 2025
El 23 de junio de 2025, el XXV Gobierno Constitucional aprobó una propuesta legislativa para enmendar la Ley de Nacionalidad n.º 37/81[1] Fuente: Portugal — propuesta legislativa sobre las enmiendas a la ley de nacionalidad. Assembleia da República — Proposta de Lei n.º 1/XVII/1.ª (GOV).
El comunicado oficial esbozaba el objetivo principal de introducir requisitos más exigentes para la naturalización, con el fin de garantizar un vínculo real, sólido y duradero con la comunidad nacional[2] Fuente: Portugal — cobertura informativa de la aprobación de la ley de nacionalidad en el Parlamento. Diario de Noticias — Lei da nacionalidade aprovada com os votos a favor…
La propuesta inicial pretendía aumentar el periodo mínimo de residencia legal a 7 años para los ciudadanos de países lusófonos (CPLP) y a 10 años para los demás ciudadanos extranjeros[1] Fuente: Portugal — propuesta legislativa sobre las enmiendas a la ley de nacionalidad. Assembleia da República — Proposta de Lei n.º 1/XVII/1.ª (GOV).
La propuesta también aspiraba a introducir nuevos mandatos para que los solicitantes demostraran conocimientos sobre la cultura portuguesa y la organización política del Estado, junto con una disposición para la pérdida de la nacionalidad de los ciudadanos naturalizados condenados por delitos graves[1] Fuente: Portugal — propuesta legislativa sobre las enmiendas a la ley de nacionalidad. Assembleia da República — Proposta de Lei n.º 1/XVII/1.ª (GOV).
Cambios de la comisión que definieron el decreto final: julio—octubre de 2025
Tras su presentación ante la Asamblea de la República el 25 de junio de 2025, la propuesta del gobierno se sometió a un exhaustivo proceso legislativo[3] Fuente: Portugal — sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de nacionalidad. Tribunal Constitucional — Acordao n.º 1133/2025. Fuente: Portugal — sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de nacionalidad. Tribunal Constitucional — Acordao n.º 1133/2025.
Este trabajo de comisión produjo un texto sustitutivo que suavizó las formas pero mantuvo el endurecimiento central de las normas. La comisión descartó la propuesta de una «Prueba de Integración Nacional y Ciudadanía»[3] Fuente: Portugal — sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de nacionalidad. Tribunal Constitucional — Acordao n.º 1133/2025. Fuente: Portugal — sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de nacionalidad. Tribunal Constitucional — Acordao n.º 1133/2025.
Votación final y remisión del decreto: 28 de octubre de 2025
El 28 de octubre de 2025, durante la Sesión Plenaria n.º 27, el texto sustitutivo se sometió a votación final[3] Fuente: Portugal — sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de nacionalidad. Tribunal Constitucional — Acordao n.º 1133/2025. Fuente: Portugal — comunicado de prensa oficial sobre la sentencia n.º 1133/2025 del Tribunal Constitucional. Tribunal Constitucional — Comunicado Acordao n.º 1133/2025 — Lei da Nacionalidade.
Comienza el escrutinio constitucional: 19 de noviembre de 2025
En esas fechas, el decreto se enfrentó a su primer gran desafío legal. El 19 de noviembre de 2025, un grupo de 50 diputados presentó ante el Tribunal Constitucional una solicitud de revisión preventiva de la constitucionalidad del Decreto n.º 17/XVII[5] Fuente: Portugal — informe de noticias sobre el veto presidencial a las enmiendas a la ley de nacionalidad. Publico — Marcelo veta e devolve ao Parlamento alteracoes a Lei da Nacionalidade.
Immigrant Invest publicó simultáneamente un vídeo de análisis para ofrecer una explicación concisa de lo que contenían los decretos aprobados y los aspectos que las partes interesadas debían vigilar durante la revisión constitucional.
Fallo del Tribunal Constitucional: 15 de diciembre de 2025
El 15 de diciembre de 2025, el Tribunal Constitucional dictó el Acórdão n.º 1133/2025, declarando inconstitucionales cuatro bloques específicos de normas dentro del decreto[6] Fuente: Portugal — informe de noticias sobre el veto presidencial a los cambios en la ley de nacionalidad. Correio da Manha — Presidente da Republica veta alteracoes a Lei da Nacionalidade.
Veto presidencial
El 19 de diciembre de 2025, el Presidente Marcelo Rebelo de Sousa vetó el Decreto n.º 17/XVII y lo devolvió a la Asamblea de la República sin promulgar[7] Fuente: Portugal — análisis jurídico de la sentencia del Tribunal Constitucional y del veto presidencial. Morais Leitao — Alteracoes a Lei da Nacionalidade — Acordao do Tribunal Constitucional e veto presidencial. Fuente: Portugal — informe de noticias sobre la reconsideración parlamentaria del veto. SIC Noticias — Reapreciacao do veto a Lei da Nacionalidade agendada no Parlamento para abril.
Según el Artículo 279, párrafo 1, de la Constitución portuguesa, el Presidente debe vetar cualquier decreto si el Tribunal Constitucional declara inconstitucional alguna de sus normas durante una revisión preventiva[8] Fuente: Portugal — informe de noticias sobre la reconsideración parlamentaria del veto. SIC Noticias — Reapreciacao do veto a Lei da Nacionalidade agendada no Parlamento para abril.

Eymi Castro,
Experto en Migración por Inversión
Hasta el momento nada ha cambiado; la revisión de la Lei da Nacionalidade de Portugal pasó por todas las salvaguardas constitucionales que protegen los derechos fundamentales como la ciudadanía.
El siguiente punto de inflexión es la reevaluación del 1 de abril, donde el Parlamento puede confirmar, enmendar o dejar que el decreto caduque.
La naturalización a los cinco años sigue en vigor en marzo de 2026
Debido al veto presidencial, las enmiendas propuestas a la Ley de Nacionalidad portuguesa no están en vigor[3] Fuente: Portugal — sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley de nacionalidad. Tribunal Constitucional — Acordao n.º 1133/2025. Fuente: Portugal — agenda parlamentaria referente a la sesión plenaria. Assembleia da República — Plenario.
Bajo esta ley vigente, las personas aún pueden solicitar y obtener la ciudadanía portuguesa por naturalización tras mantener la residencia legal en Portugal durante un mínimo de cinco años[10] Fuente: Portugal — reglamento parlamentario relevante para el procedimiento legislativo. Assembleia da República — Regimento da Assembleia da Republica.
Reevaluación el 1 de abril de 2026
El siguiente paso constitucionalmente obligatorio es la reevaluación, o reapreciação, de la legislación vetada. La agenda oficial de la 71.ª sesión plenaria del Parlamento portugués confirma que este debate está programado para el miércoles 1 de abril de 2026, a partir de las 15:00[11] Fuente: Portugal — cobertura informativa en inglés del veto a los decretos de la ley de nacionalidad. Sul Informacao — Marcelo veta los decretos de la ley de nacionalidad por inconstitucionalidad.
Posibles resultados de la reevaluación
¿Qué deben hacer los inversores ahora?
Immigrant Invest está siguiendo de cerca las novedades en torno a la Ley de Nacionalidad portuguesa.
En la actualidad, las enmiendas propuestas no se han promulgado debido al veto presidencial, lo que significa que la ciudadanía sigue estando disponible tras cinco años de residencia legal bajo la Ley 37/81.
Sin embargo, dada la sólida mayoría parlamentaria que aprobó las medidas más estrictas en octubre de 2025, se espera que los requisitos más rigurosos se debatan de nuevo tras la reevaluación parlamentaria del 1 de abril de 2026.









